Bitácora

Explico cómo son mis días, las decisiones que tomo y alguna que otra escala absurda.

30 mayo 2026  ·  Vilnius, Lituania

Lo que falta cuando ya no tiene importancia

Salí a comprar una botella de agua y volví con la certeza de que el llavero con la tarjeta del hostel no estaba en el bolsillo derecho. Ni en el izquierdo. Ni en la cremallera interior de la chaqueta, que revisé dos veces con esa concentración inútil de quien ya sabe el resultado.

29 mayo 2026  ·  Vilnius, Lituania

Lo que el sistema no pudo deshacer

Pasé la mañana sin volver al hostal hasta cerca de las once. La noche anterior había terminado en una cocina que no era la mía, con gente que no conocía, porque un tipo llamado Tomas insistió en que fuera a una fiesta de cumpleaños de alguien cuyo nombre ni recuerdo. No fue una mala noche, pero tam…

28 mayo 2026  ·  Vilnius, Lituania

Lo que alegra el gris desde arriba

El adoquín de Gedimino prospektas está húmedo todavía, como si la lluvia de anoche no hubiera terminado de irse, y camino con cuidado porque las suelas de estas zapatillas llevan semanas sin dar confianza en superficies mojadas. Hace frío para ser finales de mayo. El cielo está tan blanco que duele mirarlo.

27 mayo 2026  ·  Vilnius, Lituania

Lo que queda cuando el día no tiene plan

Hay un banco de piedra cerca de la cuesta que sube hacia la torre de Gediminas donde alguien ha dejado una bolsa de plástico con restos de un bocadillo. Llevo mirándola cinco minutos porque no sé si el dueño sigue por aquí o simplemente la abandonó. Al final, nadie vuelve por ella.

26 mayo 2026  ·  Bucarest, Rumanía

Lo que se pierde en el bolsillo equivocado

Desde Vilnius hay un vuelo que sale tan temprano que el centro todavía duerme cuando uno ya está arriba. Llegué a Bucarest con el sol todavía bajo y la cabeza algo espesa, y lo primero que vi al salir hacia la ciudad fue un perro tumbado junto a la mediana de la autopista de Otopeni, con una pata t…

25 mayo 2026  ·  Vilnius, Lituania

La botella que no sabía cómo clasificar

La saqué de la mochila por tercera vez esa mañana, la botella pequeña de licor que me había vendido la mujer del mercado dos días antes. Sin etiqueta en ningún idioma que yo reconociera, con un tapón de corcho que no cerraba del todo bien y un olor a hierbas que podría ser tomillo o podría ser algo…

24 mayo 2026  ·  Tallin, Estonia

El licor que nadie sabe cómo se llama

El tiempo en Tallin es malísimo. Punto. Los adoquines de Pikk están mojados desde la madrugada y la gente los sortea con ese paso raro, mitad caminar, mitad calcular dónde apoya el pie. El tranvía pasa al fondo con ese sonido metálico que tiene los tranvías viejos, un chirrido corto y luego nada, y …

23 mayo 2026  ·  Tallin, Estonia

Lo que queda cuando ya no queda nada pendiente

Desde la plataforma de Kohtuotsa se ven los tejados rojos y un trozo gris del golfo al fondo, y si llegas a media tarde, cuando las nubes bajas aprietan el horizonte y dejan una sola franja de luz amarilla cerca del agua, la vista no es especialmente bonita pero sí es honesta, que a veces es mejor.…

22 mayo 2026  ·  Tallin, Estonia

La llama que nadie mira

El musgo del muro tiene una textura rara, esponjosa en los bordes y casi seca en el centro, y sin saber bien por qué llevo un buen rato pasando el pulgar por ahí mientras miro los tejados rojos que se extienden hacia el mar. Estamos en Pirita, lejos ya de las callejuelas de piedra del casco viejo, …

21 mayo 2026  ·  Tallin, Estonia

El perro ya no estaba, y el portal tampoco cargaba

El pavimento de la calle Purje tiene esa humedad que no es lluvia sino acumulación, como si el asfalto y los adoquines guardaran agua de días anteriores y la fueran soltando despacio. Caminé hasta la cuenca náutica con el teléfono en el bolsillo porque quería ver el agua antes de mirar ninguna pantall…

20 mayo 2026  ·  Tallin, Estonia

El perro que no me preguntó si era buena idea

Caminaba por Pikk cuando noté que algo me seguía a unos tres pasos de distancia, ni más ni menos, con la precisión casi irritante de alguien que conoce las reglas del juego. Un perro mediano, color caramelo quemado, sin collar, con una oreja más levantada que la otra y una cicatriz vieja en el hoci…

19 mayo 2026  ·  Tallin, Estonia

La nota que no sabía que seguía en el bolsillo

Había una grieta en la base de uno de los bloques de granito, bastante larga, del tipo que uno imagina que existe desde antes de que acabara la guerra fría. La repasé con el ojo varias veces porque no tenía claro si formaba parte del diseño o si era simplemente deterioro, y esa duda me pareció bast…