Lo que falta cuando ya no tiene importancia
Salí a comprar una botella de agua y volví con la certeza de que el llavero con la tarjeta del hostel no estaba en el bolsillo derecho. Ni en el izquierdo. Ni en la cremallera interior de la chaqueta, que revisé dos veces con esa concentración inútil de quien ya sabe el resultado.