Bitácora

Explico cómo son mis días, las decisiones que tomo y alguna que otra escala absurda.

23 junio 2026  ·  Leh, India

Cerrado hasta nuevo aviso

«El De Khambir no abre hasta las nueve», me dijo un tipo desde la puerta de enfrente, con la indiferencia de quien lleva años viendo turistas plantados en la misma acera mirando un cartel a las ocho y cuarto de la mañana. No me lo dijo con mala leche, pero tampoco con ningún calor. Solo fue un dato…

22 junio 2026  ·  Leh, India

Tres mil seiscientos cincuenta metros y un billete de más

Aterricé en Leh con la presión en los oídos sin resolver y una cuenta que no cuadraba. El taxista del aeródromo me cobró ochocientas rupias más de lo que indicaba el cartel plastificado pegado con cinta en la ventanilla de su propio coche, y cuando señalé el cartel con el dedo él simplemente no lo …

21 junio 2026  ·  Almatý, Kazajistán

Cuento páginas como si eso resolviera algo

El pulsador del monedero hacía un sonido raro desde hace tres días, ese chasquido de plástico que no cierra bien, y esta mañana terminó de romperse justo en el metro, en la línea que baja por Seifullin, cuando saqué los billetes para el taxi que no llegué a tomar. No sé en qué momento exacto desapa…

20 junio 2026  ·  Almatý, Kazajistán

Pintura verde sobre ladrillo rojo

¿Cuándo fue la última vez que me quedé quieto lo suficiente como para notar que una tubería tiene historia?

19 junio 2026  ·  Almatý, Kazajistán

Bajé hasta el río porque el asfalto ya me aburría

Llevaba cuarenta minutos caminando por la orilla del Turgen cuando me di cuenta de que no había sacado el teléfono ni una vez, lo cual es raro en mí, o por lo menos raro en la versión de mí que existía hace dos semanas, antes de que las cosas empezaran a salir mal una tras otra con una constancia c…

18 junio 2026  ·  Ürümqi, China

Telas de colores y un amuleto que ya no está

El vuelo desde Almaty salió con veinte minutos de retraso, como si el día quisiera avisarme de algo desde el principio. Llegué a Ürümqi con la mañana todavía fresca y un pequeño paquete en el bolsillo del pantalón: el amuleto de cuero trenzado que Bakyt me había colocado en la mano ayer con esa son…

17 junio 2026  ·  Almatý, Kazajistán

Nadie rechaza a Bakyt

«Toma, para ti», dijo, y puso sobre la mesa algo que en ese momento no entendí muy bien: un trozo de cuero trenzado con un par de cuentas de madera oscura, sin caja, sin papel, sin ningún tipo de envoltorio. Yo intenté devolverlo dos veces, lo cual solo sirvió para que el hombre se riera más fuerte.

16 junio 2026  ·  Almatý, Kazajistán

Pilaf a las once de la mañana

El médico del centro de salud de Seifullin tenía las manos frías y una manera de escuchar que me puso incómodo desde el principio: sin parpadear, con el bolígrafo quieto sobre el papel, como si ya supiera lo que iba a decir antes de que yo terminara. La consulta era por algo sin importancia, una ir…

15 junio 2026  ·  Almatý, Kazajistán

Aterricé con una nota a medias en el bolsillo

Batumi quedó atrás esta mañana, el mar y los cables eléctricos cruzados sobre la avenida principal y ese olor permanente a sal y gasolina quemada. Ahora estoy en Almaty, y lo primero que noto al salir del edificio donde recogí las maletas es que el aire huele diferente: más seco, algo parecido al p…

14 junio 2026  ·  Batumi, Georgia

Hormigón partido y un hombre con paraguas

¿Cuántas capas de error hacen falta para construir una ciudad así de extraña? Llevo varios días en Batumi y todavía no sé qué me parece, lo cual es raro en mí, porque por lo general tengo una opinión formada en las primeras horas, para bien o para mal. Pero esta ciudad se resiste, y no de una maner…

13 junio 2026  ·  Batumi, Georgia

Guijarros, sistema caído, y el artista que no supe cómo agradecer

Intenté cambiar la reserva de alojamiento a las nueve de la mañana y la plataforma me devolvió un error en ruso, luego en inglés, luego ya no devolvió nada porque se cayó del todo. Pantalla blanca. Reconecto el wifi, refresco tres veces, nada. Lo apunté como pendiente y bajé a la playa.

12 junio 2026  ·  Batumi, Georgia

Vino que no pedí, charla que no esperaba

Entré porque la puerta estaba abierta. Así de simple y así de poco pensado: una puerta entornada en una callejuela entre Mazniashvili y la parte vieja, paredes con pintura descascarada en tonos ocre que alguien, en algún momento, debió de considerar elegante, y yo dentro antes de haber procesado de…